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Paul D. Coverdell World Wise Schools

Paul D. Coverdell World Wise Schools

A Community Effort

Region
Central America and Mexico, Guatemala

Peace Corps Volunteer Laura Kutner reflects on the value of engaging in service as a community, as they construct classrooms from bottles found around their town in Guatemala.

English

Buenos Dias! My name is Laura Kutner and I am serving in my third year in Guatemala as a Peace Corps Volunteer Leader for the Youth Development Program.

The first two years of my service I lived in a small rural town of about 900 people. It is a mostly ladino* town, with small Mayan Indigenous Achi and Kaqchikel populations. Its one circular road is nestled amongst the dry, hot mountains of the Sierra Chuacús in the department of Baja Verapaz.

My primary project was to work in the middle schools teaching life skills education to the students, as well as training the teachers on how to teach the material.

Another very exciting project we began was to build two additional classrooms for the local elementary school out of plastic bottles and trash. Interest in cleaning up the environment around the town was ignited after an Earth Day event that I had coordinated with the school. Although the town's people knew how important it was to take care of the environment, due to habit, the trash was either burned or thrown on the ground. The community wanted to do something to clean up the trash around the town to make it more beautiful and an all around healthier place.

After consulting the bottle construction manual from the non-governmental organization (NGO), PuraVida, as well as receiving technical support from local engineers and Peace Corps, we began to collect and stuff 600 ml bottles, or "eco-ladrillos," also called "eco-bricks" in August of 2008.

The elementary school principal was absolutely incredible throughout this process; her motivation and enthusiasm was contagious, and soon the entire community was on board. Every student in the town helped to stuff bottles; we needed over 6,000 for a 7 meter by 20 meter space. The local stores donated their inorganic trash, the mayor pledged to pay for materials, the teachers helped to count and store the bottles, and before we knew it the town was cleaner and we had enough bottles to begin construction.

The frame of the classrooms and the metal roof already stood before we began collecting bottles; the principal had wanted to finish the structure even before I arrived. Finishing it with bottles appeared to be a perfect way not only of achieving this goal, but of improving the environment as well!

First we had to make sure that we could safely construct the walls with bottles and trash with a metal frame, instead of a wood one, because metal had not been used before with an eco-brick project. It turned out that not only was this an appropriate method, but that because metal decomposes slower than wood, the classrooms would last longer.

In February of 2009, we were trained by a Peace Corps trainer David Castillo, on how to put the bottles in the wall, and by July of 2009, after months of work with students and teachers, we had almost all of the bottles in place! But at this point the community had run out of funding to buy cement and other materials. I was then replaced by another Peace Corps Volunteer named Rebecca, and around that same time found out about an NGO called Hug it Forward. Rebecca helped coordinate logistics in the town, and in October, Hug It Forward sent down five volunteers and provided the rest of the funds necessary to finish the classrooms. The local hardware store and families in the town also got together and donated the last 60 sacks of cement needed to finish the floor.

On October 29, 2009, over a year after we first began to collect bottles, we inaugurated the classrooms. The community truly realized a dream come true. A week later, Rebecca painted a beautiful mural illustrating our tale of construction on one of the walls of the new classrooms. This project was a lot of hard work, but we all learned that not only can you clean up a town and turn trash into building blocks, but you can have a whole lot of fun at the same time. To this day, the town is cleaner, and I believe that there now exists a deeper understanding of the importance of appropriately disposing of trash.

The Principal summed up the success of this project when she said: Es increíble lo que se puede lograr cuando trabajan en equipo." "It is amazing what people can accomplish when they work in a team." This project would not have been a success without the time, dedication, and enthusiasm the community and other participants provided.

Throughout this entire process, I learned a great deal about development work, about community, and about myself. I learned that any development project will only be successful when working with a community, and not for a community; I learned how invaluable patience and flexibility are, and how the process is many times more important than the end result. But from all of the lessons, perhaps the most important, are that you should trust your crazy ideas, and have faith not only in yourself, but in each other. 

Spanish

¡Buenos días! Mi nombre es Laura Kutner. Actualmente estoy sirviendo mi tercer año de voluntaria de Cuerpo de Paz como líder en programas de desarrollo juveniles en Guatemala.

Los primeros dos años de servicio viví en un pueblo pequeño de 900 habitantes. En su mayoría el pueblo es ladino (termino para referirse a la mezcla de raza indígena y española), sin embargo, también hay una población pequeña de indígenas Mayas Achi y Kaqchikel. La comunidad puede ser descrita como una calle circular en medio de las montañas secas y calientes de Sierra Chuacús, en el departamento de Baja Verapaz. Este departamento se encuentra elevado aproximadamente 900 metros sobre el nivel del mar. La comunidad es solo accesible por una carretera de 35 kilómetros que es bastante empolvada. Durante la temporada de lluvias, la carretera es intransitable.

El pueblo está habitado por campesinos que se enfocan en la siembra de maíz, sin embargo, también hay unos pocos ganaderos que venden leche fresca de las vacas en las mañanas. Dada la abundancia de mármol, también hay mineros de mármol.

Los primeros 5 meses viví con una familia maravillosa, en una casa de cemento y techo de metal. El resto del tiempo de servicio viví sola. Primero en una casa de adobe, después en mi propia casa en cemento dentro de la propiedad de la familia con la que viví en un principio. En nuestro terreno teníamos tuberías, pero dado a que era montañoso las tuberías de agua se rompían regularmente y nos quedábamos sin agua. Por eso me acostumbré a tener reservas de agua en baldes plásticos dentro de mi baño, que por cierto, era el lugar que utilizaba para báñame, lavar los platos y la ropa.

Mi proyecto principal era trabajar en las escuelas de educación media enseñando practicas de vida a los estudiantes, mientras que a los profesores les indicaba como enseñar el material. Las enseñanzas de prácticas de vida consistían en lecciones de autoestima, comunicación, diseño de metas, toma de decisiones, educación sobre el VIH / Sida y habilidades en el trabajo

Los miembros de la comunidad me expresaron la necesidad de establecer un comité de profesores, padres y estudiantes. Así que con gran motivación los ayude a establecer. El comité escribió una propuesta de donación a los Proyecto por Asociación de Cuerpo de Paz para recaudar dinero y establecer una biblioteca comunitaria con más de 3.000 libros, diez computadores, programas de computación, juegos educativos, impresoras, escritorios y demás. ¡Este proyecto fue inaugurado la semana anterior antes de que me fuera, en junio de 2009!

Otro proyecto muy emocionante que iniciamos fue el de construir dos aulas adicionales para la escuela primaria a base de botellas de plástico y residuos inorgánicos. El pueblo se interesó por limpiar el medio ambiente cuando yo inaugure el Día de la Tierra, que fue un evento coordinado junto con la escuela. La comunidad se entero de la importancia del cuidado del medio ambiente como su hábitat, sin embargo, ellos continuaban quemando y tirando la basura a la tierra.

En agosto del 2008 le consultamos a la ONG, Para Vida, sobre como realizar las construcciones manuales a base de botellas. También consultamos y recibimos asistencia técnica de los ingenieros locales y de los voluntarios de Cuerpo de Paz. Una vez teníamos el conocimiento, empezamos a recolectar y rellenar botellas de 600 ml. El producto que resulta de rellenar con basura las botellas lo llamamos "eco-ladrillos".

La rectora de la escuela primaria estuvo muy animada a lo largo del proceso. Su motivación y entusiasmo contagió a la comunidad a tal punto que todos se involucraron en el proyecto. Todos los estudiantes del pueblo ayudaron a rellenar botellas. Necesitábamos 6.000 "eco-ladrillos" para un espacio de 7mts con 20mts. Las tiendas locales donaron basura inorgánica, el alcalde se comprometió a pagar por los materiales y los profesores ayudaron a contar y guardar las botellas. Más pronto de lo que nos imaginamos el pueblo estaba limpio y además teníamos las botellas necesarias para empezar la construcción.

El marco de las aulas y el metal en el techo se instalaron antes que empezáramos la recolección de botellas. La rectora quería terminar la estructura aun antes que yo llegara. ¡Para ella poder culminar las aulas con paredes de "eco-ladrillos" era la forma perfecta no solo para completar la meta, sino también para mejorar el medio ambiente!

Primero teníamos que asegurarnos que pudiéramos construir seguramente las paredes con botellas y residuos en un marco de metal, en lugar de un marco en madera, el metal no se había antes utilizado para hacer un proyecto de "eco-ladrillos". Al final, resulto que el método era aún más apropiado porque el metal se descompone más lento que la madera, lo cual significaba que las aulas durarían más tiempo.

En febrero del 2009, el voluntario de Cuerpo de Paz, David Castillo, nos entrenó en como poner las botellas en la pared. ¡Para julio del 2009, después de trabajar junto con estudiantes y profesores, teníamos casi todas las botellas en su lugar! Sin embrago, para este punto la comunidad se había quedado sin recursos financieros para comprar el cemento y materiales que hacían falta. Cuando se acabo mi tiempo de voluntaria, me reemplazaron por otra voluntaria de Cuerpo de Paz que se llamaba Rebecca. Por esta época de transición, encontramos una ONG que se llama Hug it Forward . Rebecca ayudó a coordinar las logísticas en el pueblo y en octubre Hug it Forward envió cinco voluntarios y proveyó el resto de los fondos necesarios para terminar las aulas de la escuela. La tienda de sistemas del pueblo y las familias también se reunieron para donar los 60 bultos de cemento que hacían falta para terminar el piso.

El 29 de octubre del 2009, más de un año después de haber iniciado la recolección de botellas, inauguramos las aulas. La comunidad realmente vio un sueño convertirse realidad. Una semana después de inaugurar las aulas, Rebecca pintó un mural hermoso ilustrando un cuento de cómo había sido la construcción de las paredes de las nuevas aulas. Este proyecto fue de trabajo pesado, pero aprendimos que no solo se puede limpiar un pueblo y convertir la basura en una estructura, sino que también puedes pasar momentos muy divertidos. Al día de hoy, el pueblo es más limpio y creo que existe un entendimiento más profundo de la importancia de eliminar la basura apropiadamente.

La rectora sumó todo los éxitos del proyecto cuando dijo: "Es increíble lo que la gente puede lograr cuando trabaja en equipo". Este proyecto no hubiera sido un éxito sin el tiempo, dedicación, y entusiasmo que aportó la comunidad y otros voluntarios.

A través de todo este proceso, aprendí mucho sobre trabajos de desarrollo, sobre la comunidad y sobre mi mismo. Aprendí que cualquier proyecto de desarrollo solo puede ser exitoso cuando se trabaja con la comunidad, y no por la comunidad. Aprendí que es importante la paciencia y flexibilidad, y que el proceso es muchas veces más importante que el resultado final. Pero de todas las lecciones, tal vez las más importantes son que uno tiene que confiar en sus ideas por más inusuales que sean y que uno tiene que tener fe en uno mismo y en los demás.